Introducción
En el panorama digital actual, la proliferación de noticias falsas y desinformación se ha disparado, amplificada especialmente por la rápida expansión de internet y el alcance generalizado de las redes sociales. La manipulación y la distorsión de la información han sido frecuentes a lo largo de la historia, pero en la actualidad se ha observado una instrumentalización sin precedentes de la información en el nuevo entorno digital, lo que exige una respuesta urgente tanto a nivel nacional como regional.
Este módulo analiza las noticias falsas, la desinformación y la propaganda, poniendo de relieve la urgencia de combatir estos desafíos de manera eficaz. Asimismo, explora posibles mecanismos de respuesta, más allá de la regulación legal, como las estrategias y campañas de alfabetización mediática e informacional (AMI) para contrarrestar la desinformación sin menoscabar el derecho fundamental a la libertad de expresión.
Para los fines de este módulo, el término “desinformación” se usa de forma amplia y, a menos que se especifique lo contrario, incluye referencias a la información errónea y la información maliciosa. (Para más información sobre esto, consulte Esta guía es de First Draft.)
¿Qué son las "noticias falsas"?
Definición
En la era digital, la difusión de información ha evolucionado, dando lugar a fenómenos distintos pero interrelacionados: noticias falsas, desinformación y noticias erróneas, así como información maliciosa.
El término “noticias falsas” se refiere a supuestos datos informativos que son intencionadamente y de forma verificable falsos y que pretenden engañar a los lectores.1 Las noticias falsas imitan el formato de los reportajes periodísticos creíbles, utilizando títulos, imágenes y contenido llamativos diseñados para persuadir a los lectores a creer falsedades. Generalmente, las noticias falsas en línea se difunden para acumular clics, comparticiones e interacción, con el fin de aumentar los ingresos publicitarios o promover agendas ideológicas.2
En los últimos años, el término ha caído en desuso debido a la implicación errónea de que, a pesar de ser falso, constituye "noticia".
La desinformación consiste en contenido intencionalmente falso o engañoso que se propaga estratégicamente para engañar, manipular o lograr objetivos políticos o económicos.3
Por último, la desinformación implica contenido falso o engañoso compartido inadvertidamente, sin la intención maliciosa asociada con la información errónea.4 A pesar de la ausencia de engaño deliberado, las consecuencias no deseadas de la desinformación pueden ser perjudiciales, contribuyendo a la confusión pública y generando desconfianza en las fuentes de información fiables.
Mientras que la desinformación y la información errónea se basan en la difusión de información falsa, la información maliciosa se basa en la realidad, y la información se utiliza intencionadamente para causar daño a una persona, grupo social, organización o país.5
La siguiente tabla destaca las similitudes y diferencias entre los tres tipos de información falsa:
| técnicos | Desinformación | Desinformación | Información errónea |
| Información falsa | Compartido sin intención de engañar. | Difundido deliberadamente para engañar | Representa la verdad, pero pretende engañar. |
| Intención | No hay intención de engañar | Intencionadamente engañoso | Pretende engañar a pesar de su contenido veraz. |
| Representación de la realidad | Tergiversa sin intención engañosa | Tender con intención engañosa | Representa con veracidad, pero engaña con intención. |
| Ejemplos | Compartir información falsa de forma involuntaria | Noticias falsas, bulos, propaganda | Medias verdades, manipulación, divulgación selectiva |
| Generar impacto | Aún puede tener efectos nocivos | Puede tener consecuencias graves | Puede engañar sin mentir directamente. |
| Daño potencial | Puede influir en las opiniones y la confianza. | Daña la confianza y afecta la opinión pública. | Impacta en las percepciones y las decisiones. |
Esfuerzos internacionales
En los últimos años, diversas iniciativas tanto a nivel regional como internacional han intentado abordar el creciente problema de la desinformación y otras formas de información perjudicial en línea.
Cabe destacar a nivel internacional la Declaración Conjunta de 2017 sobre la Libertad de Expresión y las “Noticias Falsas”, la Desinformación y la Propaganda (Declaración Conjunta de 2017) emitidos por los titulares de mandatos pertinentes de libertad de expresión de las Naciones Unidas (UN), la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP), la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), y la Organización de los Estados Americanos (OEA).6 La Declaración Conjunta de 2017 destacó la creciente prevalencia de la desinformación y la propaganda, tanto en línea como fuera de línea, y los diversos daños a los que pueden contribuir o de los que pueden ser causa principal.
En este panorama digital en constante evolución, la declaración hizo hincapié en el papel transformador de internet y las tecnologías digitales para facilitar el acceso a la información y las respuestas a la desinformación, al tiempo que reconoció las responsabilidades de los intermediarios en el respeto de los derechos humanos.7
Recomendaciones de la Declaración Conjunta de 2017
- Las prohibiciones generales sobre la difusión de información basada en ideas vagas y ambiguas, incluidas las "noticias falsas" o la "información no objetiva", son incompatibles con las normas internacionales para las restricciones a la libertad de expresión, tal como se establece en el párrafo 1(a), y deben ser abolidas.
- Las leyes penales sobre difamación son excesivamente restrictivas y deberían abolirse. Las normas del derecho civil sobre responsabilidad por declaraciones falsas y difamatorias solo son legítimas si se brinda a los demandados una oportunidad plena para defenderse y, si no logran probar la veracidad de dichas declaraciones, pueden acogerse a otras defensas, como el comentario justo.
- Los agentes estatales no deben hacer, patrocinar, alentar ni difundir declaraciones que sepan o deban saber razonablemente que son falsas (desinformación) o que demuestren una temeraria indiferencia hacia la información verificable (propaganda).
- Los actores estatales deben, de conformidad con sus obligaciones legales nacionales e internacionales y sus deberes públicos, velar por que difundan información fiable y digna de confianza, incluso sobre asuntos de interés público, como la economía, la salud pública, la seguridad y el medio ambiente.
En 2023, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) también publicó Directrices para la gobernanza de las plataformas digitales: salvaguardar la libertad de expresión y el acceso a la información mediante un enfoque de múltiples partes interesadas que “describen un conjunto de deberes, responsabilidades y funciones para los Estados, las plataformas digitales, las organizaciones intergubernamentales, la sociedad civil, los medios de comunicación, el mundo académico, la comunidad técnica y otras partes interesadas” que garantizarán la libertad de expresión y de información.9
5 Principios para los Sistemas de Gobernanza
- Principio 1: Las plataformas deben llevar a cabo la debida diligencia en materia de derechos humanos;
- Principio 2: Las plataformas deben adherirse a las normas internacionales de derechos humanos, incluso en el diseño de la plataforma, la moderación de contenido y la curación de contenido;
- Principio 3: Las plataformas deben ser transparentes;
- Principio 4: Las plataformas deben poner información y herramientas a disposición de los usuarios;
- Principio 5: Las plataformas deben rendir cuentas a las partes interesadas pertinentes.
Desinformación, información errónea y mala información
El contexto sociotécnico
Al analizar la raíz de este problema, resulta evidente que las redes sociales han desempeñado un papel fundamental en la difusión masiva de mensajes engañosos. Esto se debe al mayor impacto de las redes sociales en comparación con las plataformas tradicionales, gracias a su rapidez, amplio alcance y funciones personalizadas.10
Las capacidades de generación de contenido por parte de los usuarios permiten a las personas crear mensajes falsos, mientras que las interacciones sociales en línea facilitan la difusión rápida y amplia de estos mensajes.11 Las funciones de las redes sociales que permiten a los usuarios "compartir", "republicar" y "seguir" también amplifican el alcance de la información falsa dentro de estas plataformas, con poca verificación o comprobación formal de los hechos.12
Otros productos digitales, como los algoritmos, que ahora determinan qué información ven y priorizan las audiencias, y los sitios web que publican y difunden dicha información, también contribuyen a este desafío.13
La desinformación tiene un gran potencial para influir en las opiniones y los comportamientos en diversos contextos, como la política y las elecciones.14 La crisis de sostenibilidad en el sector de los medios de comunicación tradicionales, alimentada por el creciente dominio de las grandes plataformas tecnológicas y el rápido abandono de la prensa escrita, también ha contribuido a un ecosistema informativo generalmente deficiente en el que la desinformación y la información errónea pueden proliferar.
Esto, junto con prácticas más insidiosas como la distribución intencional de desinformación para obtener beneficios económicos o políticos, ha creado lo que la UNESCO denomina una "tormenta perfecta".15
La UNESCO identifica tres causas facilitar la propagación de desinformación:
- Colapso de los modelos de negocio tradicionalesComo consecuencia del rápido descenso de los ingresos publicitarios y el fracaso de la publicidad digital para generar beneficios, las redacciones tradicionales están perdiendo audiencia, ya que los consumidores de medios se decantan por plataformas de noticias entre pares que ofrecen acceso bajo demanda. Estos presupuestos cada vez más reducidos conllevan una menor calidad del control y menos tiempo para los mecanismos de verificación. Además, fomentan el periodismo sensacionalista.16 Es importante destacar que no existen normas ni principios éticos comúnmente aceptados en lo que respecta a las noticias entre pares.
- Transformación digital de las redacciones y la narración de historias.Con el desarrollo de la era de la información, se observa una clara transformación digital en el sector periodístico. Esta transformación obliga a los periodistas a preparar contenido para múltiples plataformas, lo que limita su capacidad para investigar los hechos con rigor. A menudo, aplican el principio de «publicación prioritaria en redes sociales», publicando sus artículos directamente en estas plataformas para satisfacer la demanda de la audiencia en tiempo real. Esto, a su vez, fomenta prácticas sensacionalistas y la búsqueda de la viralidad en detrimento de la calidad y la precisión.17
- La creación de nuevos ecosistemas informativosGracias al creciente acceso a audiencias en línea derivado del auge de las redes sociales, los usuarios pueden gestionar sus propios flujos de contenido y crear sus propias «redes de confianza» o «cámaras de eco», donde se difunde contenido inexacto, falso, malicioso y propagandístico. Estos nuevos ecosistemas permiten que la desinformación prolifere, ya que los usuarios tienden a compartir historias sensacionalistas y a evaluar menos las fuentes y los hechos. Es importante destacar que, una vez publicada, un usuario que se da cuenta de que una publicación puede contener desinformación tiene grandes dificultades para retractarse o corregirla.18
Aumento de las noticias falsas en línea durante las elecciones en España.
Periodismo, publicidad política y elecciones
El periodismo se enfrenta a la amenaza de verse eclipsado por la difusión generalizada de información falsa, lo que disminuye significativamente el impacto de las noticias veraces difundidas por los periodistas.24 También existe el riesgo de manipulación, con actores que pretenden corromper a los periodistas o manipularlos más allá de los límites éticos de su profesión.25 Los periodistas, en particular aquellos comprometidos con descubrir verdades incómodas, suelen ser blanco de mentiras deliberadas, rumores y bulos diseñados para desacreditar su trabajo. Esta situación se agrava por la instrumentalización de preocupaciones falsas por parte de entidades poderosas, lo que lleva a la imposición de leyes estrictas que podrían reprimir a los medios de comunicación legítimos.26
En el ámbito de la publicidad política y las elecciones, el panorama carece de uniformidad en la Unión Europea (EU) nivel. Aunque los derechos a la libertad de expresión y a las elecciones libres podrían estar interrelacionados, en ciertas circunstancias pueden entrar en conflicto.27 El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha destacado que la interacción entre la libertad de expresión y el derecho a elecciones libres puede complementarse o crear conflictos en función de las circunstancias específicas.28 De hecho, el problema es anterior a la era de las redes sociales, y el Tribunal hizo hincapié en ello en 1987. Mathieu-Mohin y Clerfayt contra Bélgica Es importante señalar que es responsabilidad de las autoridades estatales facilitar la libre expresión de las opiniones de las personas durante las elecciones.29
Información falsa durante las elecciones
Una guía sobre las acciones contra la desinformación en todo el mundo.
Cómo combatir la desinformación, la información errónea y la información maliciosa
De particular importancia en el contexto europeo es el nuevo Ley de servicios digitales de la UELa ley, que entró en vigor en noviembre de 2022 y se aplica en toda la UE, está dirigida a los principales intermediarios y plataformas en línea, obligándoles a implementar sistemas para controlar la difusión de desinformación, así como el discurso de odio y la propaganda terrorista, bajo pena de fuertes sanciones calculadas como un porcentaje de sus ingresos anuales globales o la prohibición de operar. También incluye otros requisitos relacionados con la transparencia en la difusión de ciertos tipos de contenido y el papel de sus servicios en dicha difusión, así como la realización de una evaluación de riesgos anual.
Además de la legislación, la Comisión Europea ha introducido varias medidas alternativas para combatir la desinformación:34
- El Comunicación El documento “Cómo abordar la desinformación en línea: un enfoque europeo” recopila herramientas para combatir la propagación de la desinformación y salvaguardar los principios de la UE y la 2022 Código de buenas prácticas sobre desinformación Su objetivo es cumplir los objetivos descritos en la Comunicación.
- El Plan de acción contra la desinformación Su objetivo es mejorar la capacidad y la colaboración de la UE en la lucha contra la desinformación.
- El Plan de acción europeo para la democracia Describe las normas relativas a las responsabilidades y la obligación legal de las plataformas en línea en la lucha contra la desinformación.
- El Observatorio Europeo de Medios Digitales (edmo), un observatorio independiente, reúne a verificadores de datos, investigadores académicos especializados en desinformación en línea, plataformas de redes sociales, medios de comunicación dirigidos por periodistas y expertos en alfabetización mediática.
- El Código de buenas prácticas reforzado en materia de desinformaciónLa iniciativa, aprobada el 16 de junio de 2022, reúne a diversos grupos de interés comprometidos con una amplia gama de obligaciones voluntarias para contrarrestar la desinformación.
- El reporte del 2018 El Grupo de Expertos de Alto Nivel de la Comisión Europea sobre noticias falsas y desinformación en línea fomenta un enfoque multidimensional para abordar estos problemas, basado en cinco pilares.
Además, dos grupos de expertos, a saber, el El Comité de Expertos en periodismo de calidad en la era digital y la El Comité El Consejo de Europa ha designado a un grupo de expertos en derechos humanos para que exploren con mayor detalle cómo los Estados miembros pueden promover un entorno favorable para "un entorno mediático independiente, diverso y pluralista en el que las sociedades puedan confiar y participar activamente".35
Estrategias y campañas de alfabetización mediática e informacional (AMI)
Dados los riesgos inherentes a la legislación que regula y criminaliza la libertad de expresión, la UNESCO propone estrategias y campañas de alfabetización mediática e informacional como mecanismo alternativo para detectar la desinformación y combatir su difusión, especialmente en línea.36
Definición de alfabetización mediática e informacional
- alfabetización en derechos humanos que se refiere a los derechos fundamentales otorgados a todas las personas, en particular el derecho a la libertad de expresión, y la promoción y protección de estos derechos fundamentales.37
- Alfabetización mediática que se refiere a la alfabetización en materia de medios de comunicación, incluyendo estándares y ética periodística.38 Esto incluye, por ejemplo, la capacidad específica de comprender el "lenguaje y las convenciones de las noticias como género y reconocer cómo estas características pueden ser explotadas con intenciones maliciosas".39
- Alfabetización publicitaria que se relaciona con la comprensión de cómo funciona la publicidad en línea y cómo se generan las ganancias en la economía en línea.40
- Alfabetización informática lo cual se refiere al uso básico de las tecnologías de la información y a la comprensión de cómo se pueden manipular los titulares, las imágenes y, cada vez más, los vídeos para promover una narrativa particular.41
- Comprender la “economía de la atención” lo cual se relaciona con una de las causas de la desinformación y los incentivos para crear titulares sensacionalistas e imágenes engañosas para captar la atención de los usuarios y, en consecuencia, generar ingresos por publicidad en línea.42
- Privacidad y alfabetización intercultural que se relacionan con el desarrollo de estándares sobre el derecho a la privacidad y una comprensión más amplia de cómo las comunicaciones interactúan con la identidad individual y los desarrollos sociales.43
De la UE Plan de acción de educación digital (2021-2027) Asimismo, subraya la importancia de desarrollar competencias y habilidades digitales entre los estudiantes, tanto en entornos educativos formales como no formales.44 Además, puedes incorporar a tu protocolo Marco de competencias digitales para los ciudadanosEl documento, formulado por la Comisión Europea, describe un conjunto integral de habilidades esenciales para todos los estudiantes, que abarca la alfabetización informacional y de datos, la creación de contenido digital, la seguridad en línea y el bienestar.45
Los programas de alfabetización mediática en países como Suecia tienen como objetivo fortalecer la capacidad de resistencia de los ciudadanos frente a la desinformación y la propaganda, destacando la importancia de la alfabetización mediática en la lucha contra la desinformación.46
Litigios donde existen limitaciones justificables
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR) dispone en el artículo 20 que “[t]oda propaganda a favor de la guerra estará prohibida por ley” y que “[t]oda apología del odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia estará prohibida por ley”.
Además, el artículo 4(a) de la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (CERD) exige que la difusión de ideas basadas en la superioridad o el odio racial, la incitación a la discriminación racial, así como todos los actos de violencia o la incitación a tales actos contra cualquier raza o grupo de personas de otro color u origen étnico, deben ser declarados un delito punible por ley.
Artículo 102 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH) garantiza la libertad de expresión, pero reconoce limitaciones en los casos en que las expresiones contribuyan al daño social. La disposición establece que:
[La libertad de expresión] puede estar sujeta a las formalidades, condiciones, restricciones o sanciones que prescriba la ley y que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad nacional, la integridad territorial o la seguridad pública, para la prevención del desorden o el delito, para la protección de la salud o la moral, para la protección de la reputación o los derechos de otros, para impedir la divulgación de información recibida de forma confidencial o para mantener la autoridad e imparcialidad del poder judicial.
Los esfuerzos por regular y prohibir la desinformación y la información errónea mantienen las restricciones a la libertad de expresión, las cuales, por lo tanto, deben ajustarse a los requisitos generales de legitimidad, necesidad y proporcionalidad, y servir a los objetivos específicos establecidos en los instrumentos de derechos humanos. Cuando la desinformación o la información errónea puedan constituir discurso de odio, contenido terrorista u otras formas de expresión legítimamente prohibidas, se aplicarán las disposiciones pertinentes del derecho internacional y regional.
En los casos en que la desinformación sea tan grave que cumpla con los elementos que definen el discurso de odio, los litigios pueden ser una herramienta útil e importante para la protección y promoción de los derechos fundamentales, incluido el derecho a la igualdad y la dignidad.47
Sin embargo, es necesario considerar detenidamente las posibles consecuencias no deseadas de este tipo de litigios y la jurisprudencia que podría afectar negativamente la libertad de expresión. Dependiendo del contenido del discurso y del daño que cause, la publicación de contranarrativas puede constituir una estrategia complementaria útil al litigio.
Verificación de hechos y verificación en redes sociales
Junto con las estrategias y campañas de MIL y los litigios sobre la desinformación que constituye discurso de odio, otra herramienta eficaz para combatir la desinformación es la verificación de hechos y la verificación en redes sociales. Según el Laboratorio de reporteros de DukeEn 2023, existían alrededor de 125 proyectos de verificación de datos que desmentían noticias falsas y desinformación en 37 países europeos.48 Además, la Observatorio Europeo de Medios DigitalesEl gráfico, que presenta un mapa con los nombres y ubicaciones de todas las organizaciones europeas de verificación de datos, demuestra la existencia de un número considerable de organizaciones dedicadas a verificar la información difundida en línea.49
Los procesos de verificación y comprobación de hechos no son nuevos y fueron introducidos por primera vez por revistas semanales estadounidenses como Hora en los 1920s.50 Sin embargo, han tenido que adaptarse al dinámico entorno en línea y a las tendencias cambiantes del ecosistema informativo. En general, las labores de verificación de datos en las redacciones consisten en:
- Verificación y comprobación de hechos ex anteCada vez más, y debido a la reducción de los presupuestos de las redacciones, la verificación de datos ex ante (o antes del evento) se reserva para las redacciones y publicaciones más destacadas y consolidadas que emplean verificadores de datos especializados.51
- Verificación, comprobación y refutación de hechos a posteriori: Este método de verificación de datos es cada vez más popular y se centra en la información publicada a posteriori. Se concentra principalmente (aunque no exclusivamente) en anuncios políticos, discursos de campaña y manifiestos de partidos políticos, y busca que los políticos y otras figuras públicas rindan cuentas por la veracidad de sus declaraciones.52 La refutación de mitos es una subcategoría de la verificación de hechos y requiere un conjunto específico de habilidades de verificación, cada vez más en relación con el contenido generado por los usuarios en las plataformas de redes sociales.
La verificación de datos es fundamental en las estrategias para combatir la desinformación y ha crecido exponencialmente en los últimos años debido a la creciente difusión de noticias falsas y a la necesidad de desmentir bulos virales.
Las medidas regulatorias relativas al periodismo y los medios de comunicación también desempeñan un papel fundamental para contrarrestar eficazmente la desinformación.53 Los organismos de autorregulación de los medios de comunicación utilizan normas establecidas sobre objetividad, honestidad, precisión, imparcialidad y rigor de la información para abordar los casos de desinformación.54 Ejemplos de diferentes países, como Alemania, Letonia, Dinamarca y Suecia, demuestran cómo estas jurisdicciones abordan la veracidad de los hechos, la información ética y la corrección de información errónea en las publicaciones de los medios de comunicación.55
Propaganda
A diferencia de la desinformación y la información errónea, la difusión de propaganda está expresamente prohibida por el derecho internacional, siempre que promueva la guerra o la defensa del odio que constituya incitación.56 En estos casos, pueden derivarse múltiples recursos legales directos, como procesos penales y medidas cautelares o de interdicción. Sin embargo, la propaganda no suele alcanzar estos umbrales. En tales casos, las estrategias y campañas de información militar y la verificación de datos, junto con la publicación de contranarrativas o contrainformación, constituyen recursos eficaces.57
Estrategia de la UE contra la propaganda
La estrategia de la UE contra la propaganda consta de tres componentes clave: identificación, eliminación y contrarrestación sin recurrir a la contrapropaganda.58
- Identificación: La UE actúa como plataforma de coordinación entre los Estados miembros, fomentando el intercambio de información y de mejores prácticas. Europol creó una unidad especializada en 2015 (IRU de la UE) para combatir la propaganda terrorista en línea, con el objetivo de detectar y rastrear dicho contenido.
- Eliminación de contenido: Reglamento 2021 / 784 Se ha implementado una normativa que obliga a las plataformas de internet que operan en la UE a eliminar rápidamente el contenido terrorista ante las órdenes judiciales de las autoridades, impidiendo así su difusión. Cabe destacar que esta normativa se aplica a las plataformas independientemente de la ubicación de su sede.
- Cómo contrarrestar la propaganda La UE hace hincapié en la formación de los ciudadanos para resistir la información sesgada y apoya el periodismo de calidad y los medios de comunicación independientes. Plataformas como la Red de Sensibilización sobre la Radicalización (RAN) centrarse en producir comunicaciones alternativas para contrarrestar la propaganda extremista.
Conclusión
Las noticias falsas, que incluyen la desinformación, la información errónea y la información maliciosa, plantean desafíos complejos en el ámbito digital actual. Abordarlos requiere enfoques multifacéticos. Las estrategias de alfabetización mediática e informacional (AMI), que abarcan los derechos humanos, la alfabetización mediática y la concienciación sobre la privacidad, son herramientas fundamentales. Complementando esto, la verificación de hechos, la verificación en redes sociales y las contranarrativas ayudan a desmentir el contenido falso. Si bien existen medidas legales, como los litigios por casos de incitación al odio, es necesario actuar con cautela para evitar consecuencias no deseadas y la restricción del derecho a la libertad de expresión. Al combinar estrategias educativas, tecnológicas y legales, la lucha contra las noticias falsas se convierte en un esfuerzo continuo vital para salvaguardar la integridad de la difusión de la información.
Referencias
-
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-
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-
Grupo Europeo de Reguladores de Servicios de Medios Audiovisuales, «Nociones de desinformación y conceptos relacionados» (2021), pág. 30 (accesible en https://erga-online.eu/wp-content/uploads/2021/03/ERGA-SG2-Report-2020-Notions-of-disinformation-and-related-concepts-final.pdf) («ERGA»). ↩
-
Id. ↩
-
Unión Internacional de Telecomunicaciones, «Sesión 5: Desinformación, información errónea, información maliciosa e infodemias: formas de abordarlas» (disponible en https://www.itu.int/en/ITU-D/Regional-Presence/AsiaPacific/Pages/Events/2021/ASP Regional Dialogue on Digital Transformation/Session Pages/RD-Session-5.aspx). ↩
-
Declaración Conjunta sobre la Libertad de Expresión y las “Noticias Falsas”, la Desinformación y la Propaganda (2017) (disponible en https://www.osce.org/fom/302796?download=true). ↩
-
Arriba n 8. ↩
-
Arriba n 8. ↩
-
UNESCO, «Directrices para la gobernanza de las plataformas digitales: salvaguardar la libertad de expresión y el acceso a la información mediante un enfoque de múltiples partes interesadas» (2023) (disponible en https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000387339). ↩
-
Elinor Carmi y otros, 'Ciudadanía de datos: repensando la alfabetización de datos en la era de la desinformación, la información errónea y la información maliciosa' (2020) 9(2) Internet Policy Review 5-6 (accesible en https://policyreview.info/articles/analysis/data-citizenship-rethinking-data-literacy-age-disinformation-misinformation-and). ↩
-
Id. ↩
-
Elinor Carmi y otros, 'Ciudadanía de datos: repensando la alfabetización de datos en la era de la desinformación, la información errónea y la información maliciosa' (2020) 9(2) Internet Policy Review 5-6 (accesible en https://policyreview.info/articles/analysis/data-citizenship-rethinking-data-literacy-age-disinformation-misinformation-and). ↩
-
Ali Khan y otros, 'La anatomía de las “noticias falsas”: Estudio de los mensajes falsos como objetos digitales’ (2022) 37(2) Journal of Information Technology 125 (accesible en https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/02683962211037693). ↩
-
Véase arriba la nota 1 en la página 18. ↩
-
Id. ↩
-
Véase arriba la nota 1 en la página 57. ↩
-
Véase arriba la nota 1 en las páginas 57-8. ↩
-
Véase arriba el n.º 1, págs. 59-61. ↩
-
AP, 'Advertencia sobre la desinformación en línea antes de las elecciones españolas' (2023) Euronews (accesible en https://www.euronews.com/2023/07/19/warning-over-online-misinformation-ahead-of-spanish-election). ↩
-
Id. ↩
-
Arriba n 21. ↩
-
Arriba n 21. ↩
-
Instituto Internacional de Prensa, «Nuevo informe: Cómo los grupos conspirativos en España trabajaron para socavar el proyecto de alfabetización mediática de la fundación Maldita.es» (2023) (disponible en https://ipi.media/new-report-how-conspiracy-groups-in-spain-worked-to-undermine-the-media-literacy-project-of-the-maldita-es-foundation/). ↩
-
UNESCO, «Periodismo, “noticias falsas” y desinformación: Manual para la formación y capacitación en periodismo» (2018) (disponible en https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000374458). ↩
-
Id. ↩
-
Arriba n 26. ↩
-
Paolo Cavaliere, 'La verdad en las noticias falsas: cómo las leyes contra la desinformación están reformulando los conceptos de verdad y exactitud en las plataformas digitales' (2022) 3 European Convention on Human Rights Law Review 513 (accesible en https://brill.com/downloadpdf/view/journals/eclr/3/4/article-p481_005.pdf). ↩
-
Id. ↩
-
(Solicitud n.º 9267/81) (1998) párr. 54 (accesible en https://hudoc.echr.coe.int/eng#{“languageisocode”:[“ENG”],”appno”:[“9267/81″],”documentcollectionid2”:[“CHAMBER”],”itemid”:[“001-57536”]}). ↩
-
(Solicitud n.º 65518/01) (2005) párr. 111 (accesible en https://hudoc.echr.coe.int/app/conversion/docx/?library=ECHR&id=001-23870&filename=SALOV v. UKRAINE.docx&logEvent=False). ↩
-
Id. ↩
-
Véase arriba el n.º 32, párrafo 113. ↩
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Daniel Funke y Daniela Flamini, «Una guía de acciones contra la desinformación en todo el mundo», Poynter (disponible en https://www.poynter.org/ifcn/anti-misinformation-actions/). ↩
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Comisión Europea, «Cómo combatir la desinformación en línea» (disponible en https://digital-strategy.ec.europa.eu/en/policies/online-disinformation). ↩
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Consejo de Europa, «Trastorno de la información» (accesible en https://www.coe.int/en/web/freedom-expression/information-disorder#{“35128646”:[0]}). ↩
-
UNESCO, 'Periodismo, “noticias falsas” y desinformación: Manual para la educación y formación periodística (2018) ('Manual de la UNESCO') disponible en https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000265552. ↩
-
Id. ↩
-
Ibíd p. 70. ↩
-
Id. ↩
-
Ibíd p. 70. ↩
-
Id. ↩
-
Ibíd p. 47. ↩
-
Ibíd p. 70. ↩
-
Comisión Europea, «Plan de Acción para la Educación Digital (2021-2027)» (disponible en https://education.ec.europa.eu/focus-topics/digital-education/action-plan). ↩
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Comisión Europea, «DigComp 2.2: Marco de competencias digitales para los ciudadanos: con nuevos ejemplos de conocimientos, habilidades y actitudes» (2022) (disponible en https://publications.jrc.ec.europa.eu/repository/bitstream/JRC128415/JRC128415_01.pdf). ↩
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Comité Europeo de las Regiones, «Elaboración de un manual de buenas prácticas para contrarrestar la desinformación a nivel local y regional» (2022), pág. 29 (disponible en https://cor.europa.eu/en/engage/studies/Documents/Developing a handbook on good practice in countering disinformation at local and regional level/Online-disinformation_full study.pdf). ↩
-
Para un análisis útil sobre el equilibrio de derechos, véase Judith Geldenhuys y Michelle Kelly-Louw, 'Discurso de odio e insultos racistas en el contexto sudafricano: ¿Por dónde empezar?' (2020) 23 PER 12 (disponible en https://www.scielo.org.za/pdf/pelj/v23n1/27.pdf). ↩
-
Duke Reporters' Lab, 'Browse Fact-Checking' (2020) (disponible en https://reporterslab.org/fact-checking/). ↩
-
Observatorio Europeo de Medios Digitales, «Mapa de las actividades de verificación de datos en Europa» (disponible en https://edmo.eu/map-of-fact-checking-activities-in-europe/). ↩
-
UNESCO en la página 81. ↩
-
Id. ↩
-
UNESCO en la página 82. ↩
-
Grupo Europeo de Reguladores de Servicios de Medios Audiovisuales, 'Nociones de Desinformación y Conceptos Relacionados' (2021), pág. 41, accesible en https://erga-online.eu/wp-content/uploads/2021/03/ERGA-SG2-Report-2020-Notions-of-disinformation-and-related-concepts-final.pdf. ↩
-
Id. ↩
-
Ibíd., pág. 42. ↩
-
Artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, leído conjuntamente con el artículo 4(a) de la CERD. ↩
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Véase, por ejemplo, el documento «RESIST: Kit de herramientas para la lucha contra la desinformación» del Servicio de Comunicaciones del Gobierno del Reino Unido (disponible en https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2020/11/Toolkit-UK.pdf). ↩
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Marie Robin, 'Políticas europeas en la lucha contra la propaganda' (2023) Centro de Investigación y Estudios sobre Europa (accesible en https://www.robert-schuman.eu/en/european-issues/665-european-policies-in-the-fight-to-counter-propaganda). ↩