El 22 de septiembre de 2020, la Corte Suprema de Colombia dictó sentencia condenando la violenta represión de las protestas antigubernamentales de noviembre de 2019, durante la cual las fuerzas de seguridad atacaron, arrestaron y detuvieron a manifestantes, defensores de derechos humanos y periodistas que informaban sobre las manifestaciones nacionales. La Corte dictaminó sobre una protección*, presentada por varios ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil, que buscaban impugnar las acciones de las fuerzas de seguridad y defender los derechos constitucionales de protesta pacífica, libertad de expresión y protección de la prensa.
Media Defence y Robert F. Kennedy Human Rights (RFKHR) presentaron un escrito de amicus curiae ante la Corte Suprema en el caso. Nuestro escrito, que apoya la posición de la seis organizaciones que trabajaron en el protección, Se hizo referencia a las normas jurídicas internacionales sobre la protección de los periodistas que informan sobre protestas. En particular, se analizó el alcance y la naturaleza de las obligaciones de las autoridades para garantizar el ejercicio efectivo de este derecho, incluso en el contexto del uso de la fuerza.
En su sentencia, la Corte Suprema determinó que las fuerzas de seguridad, en particular el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) de Colombia, habían cometido actos de agresión reiterados contra manifestantes pacíficos y periodistas que cubrían las protestas. La Corte subrayó las garantías constitucionales e internacionales relativas al uso de la fuerza por parte de las fuerzas del orden durante las manifestaciones, señalando que estas acciones deben ajustarse a los principios de proporcionalidad y necesidad. Asimismo, ordenó a las autoridades colombianas que se disculparan públicamente por los actos violentos perpetrados por las fuerzas de seguridad.
Cabe destacar que el Tribunal también dictó una serie de órdenes destinadas a garantizar una reforma sistémica, entre ellas:
- Que las autoridades, incluido el presidente, deben adoptar normas que exijan la neutralidad del poder ejecutivo con respecto a las manifestaciones pacíficas y la protección de los derechos a la libertad de expresión, la libertad de prensa y la reunión pacífica;
- Que el presidente debe iniciar un diálogo con los solicitantes y demás personas interesadas con el fin de reestructurar las normas sobre el uso de la fuerza durante las manifestaciones. Si las partes no logran llegar a un acuerdo, el gobierno deberá emitir un reglamento que refleje las normas internacionales y constitucionales en un plazo de 60 días;
- Tras constatar las graves repercusiones de las actuaciones policiales ilegales sobre los derechos de los manifestantes pacíficos, se exige que la policía y la Fiscalía elaboren un protocolo para limitar el uso de la fuerza por parte de la policía en el contexto de las manifestaciones y establezcan una supervisión externa de su actuación.
Como destacaron Media Defence y RFKHR, este caso planteó cuestiones importantes en relación con el derecho a la libertad de expresión, protegido por la Constitución colombiana y el derecho internacional, incluyendo la necesidad urgente de controlar las acciones de las autoridades durante las protestas y el grave acoso que sufren los periodistas que trabajan en Colombia.
Para descargar el informe de amicus curiae de Media Defence y RFKHR, haga clic en este enlace.
Para descargar el texto completo de la sentencia, haga clic en este enlace.
*Una tutela es una orden judicial constitucional que tiene como objetivo proteger los derechos constitucionales fundamentales cuando estos son violados o amenazados por la acción u omisión de cualquier autoridad pública.